17 septiembre 2012

El despegue de México

Hace no muchas semanas hablaba en este mismo blog sobre quién cortará el bacalao en el futuro, y me animaba a destacar a México entre las futuras grandes potencias que marcaran la agenda económica del futuro. Ahora, el Foro Económico Mundial me ha dado algo de razón.

Según el último Informe de Competitividad Global del Foro Económico Mundial en los dos últimos años México ha escalado 23 puestos –que no son pocos- en el ranking de sofisticación empresarial. Además, actualmente es uno de los países donde sale más a cuenta hacer negocios, ya que la relación entre inversión y retorno es muy grande. Otra baza juega un papel fundamental para su desarrollo: su situación geográfica. Está a caballo entre Sudamérica y Norteamérica, y lo más importante: a las puertas de la primera potencia mundial. Gracias a esta localización el país ha podido despuntar en dos sectores con jugosos beneficios: el aeroespacial y el automovilístico.

Entre las causas de la alta competitividad mexicana destacan sus infraestructuras, su economía estable y sobre todo su mercado interno, el undécimo del mundo. Creo necesario que se sofistique el entramado empresarial -y los productos-, ya que si no empieza a exportar bienes de valor añadido corre peligro de convertirse en una república bananera económica donde sólo se invierta por la baja mano de obra.

Y paralelamente a este proceso, México debería seguir invirtiendo en los demás países sudamericanos como está haciendo en la actualidad y concretar un acuerdo de libre comercio del otro gigante americano, Brasil. Sólo de esta manera (con mayor competitividad y relaciones comerciales con sus vecinos)) México será el país de progreso que está llamado a ser.